viernes, 21 de octubre de 2011

EL FRACASO COLECTIVO

Llego a mi casa, cansado, espoleado por el frío vespertino. Pongo la radio, uno es hombre de costumbres, y encuentro que están hablando de ETA en un momento en que tocaba economía. Abro un digital y me encuentro el comunicado de ETA. Lo leo dos veces y siento el desánimo de lo ya conocido, de la ausencia de emoción real, hojarasca de propaganda pro domo sua. Aunque también veo las declaraciones de Rodríguez Zapatero ( su renglón en la wikipedia ), y las escasamente valientes de Rajoy. Solo Rosa Díez está a la altura de las circunstancias en mi criterio. Un café, una copa de ron, la melancolía de un momento histórico con consecuencias temidas ante la cobardía social, el alma húmeda de una ciudadanía de tercera. Me someto a la autocrítica de ser uno mas de un fracaso colectivo. De no haber sabido transformar el horror en horror, y permitir que más de 300.000 vascos y navarros, vean en el comunicado de ETA su oportunidad para la independencia, a los que sumar peneuvistas decididos a no quedarse atrás. El horror que sólo puede usar de la mentira, de “la puñalada en la espalda” para mantenerse, para crecer, para reforzarse. Ese es el camino de la “política” que nos toca ahora según dicen algunos de los avezados comentaristas de la noticia. Todo está vendido en este Reino de España venido a menos. Serán dos o tres años, pero el resultado de la escisión, de la fractura está cantado, porque no hemos sido capaces como comunidad de romper con las mentiras, a fuerza de contemporizar con ellas. Un fracaso colectivo más de los que venimos almacenando unas cuentas docenas en la Historia reciente. Me pongo a leer sobre la Viena después de la disgregación del Imperio Austro-Húngaro. Creo que es el porvenir de Madrid. De Austria después de la mutilación. Creo que es el provenir del resto de una España que no ha sabido crear comunidad, hacer democracia, casi tanto como hacer de la verdad un hábito. Leo hasta que el pesimismo se disipa en la necesidad de dormir. Mañana recordaré sueños de Casandra, mientras las primeras concesiones empiezan a hacerse, a plasmarse en el discurso de unos políticos que no son más que aventajados miembros de la manada de avestruces en que nos hemos convertido. No creo que sea un fracaso más. Creo que es el fracaso definitivo.

2 comentarios:

Ocón dijo...

No se puede describir mejor, creo yo.
Lo enlazo, con tu permiso.

Saludos

miguel angel de uña dijo...

Gracias Ocón. En todas las ocasiones "estar solo y sentirse solo es estar en muy mala compañía". Lo dijo SARTRE, pero me identifico con la frase en ocasiones como ésta. Un saludo