lunes, 24 de mayo de 2010

LA HORA DE LA (MALA) POLÍTICA

Tengo para mí que el Gobierno da por amortizada la situación económica. Se sabe tutelado por Europa y por el FMI, y que nos toca reptar en el fondo del pozo de la crisis durante un lustro. Se dará por satisfecho si no llega otro terremoto financiero y todo se salda con la desaparición de unas cuantas cajas de ahorro, y con la estabilización de un número de parados que ronde los cuatro millones, medio millón por arriba o por abajo. A la espera, "las circunstancias" mandan ( nos ha salido orteguiano ZP ), de que Alemania remonte, de que la USA remonte más, y los chinos empiecen a mandar turistas a la disneilandia europea. Unos años de pandereta, faralaes, sol y moscas a las cinco en punto de la tarde, no importan si se mantienen en el machito. Solo nos faltará intentar vender un apartamento en la costa a cada chino para acabar definitivamente con la crisis. Y dado que la economía no hace sino dar disgustos electorales, hasta "Público" se rinde a la avidencia, y que todo el papel está vendido, solo queda la "política" para remontar en estos dos años reptantes en lo económico. Oir hoy en Onda Cero a PEDRO CASTRO, el inefable alcalde de Getafe y presidente de la cosa esa de los municipios que seguro nos sale por un pico en dietas y funcionarios adscritos, recurrir a la letanía de la culpa "es del PP" al hablar del decreto gubernamental que prohibirá a los ayuntamientos acceder a créditos a largo plazo, me parece la prueba del nueve de lo que digo. Dado que no nos conviene hablar de economía, hablemos de política, aunque sea desde el mas indecente filibusterismo.Y lo digo así, cuando no se corta ni un pelo al comparar la actitud de los conservadores portugueses, con los españoles. Con un par.

Hoy hemos comenzado, con la vuelta copernicana del PSOE pidiendo a gritos la renovación de los miembros del Tribunal Constitucional, haciendo buenos, ahora, a los candidatos que presentaba el PP desde hace dos años. El "como sea" asoma de nuevo la patita, con el fin preclaro de retrasar la sentencia para un momento posterior a las elecciones del próximo otoño. ¿Qué después haya una sentencia contraria al Estatuto ?. Será un problema que ya arreglaremos,sobre todo si Montilla sigue en la plaza de S. Jaume. ¿Que el PP se opone a la renovación del Tribunal ?. Ya agitaremos las aguas para que se demuestre quien es el malo de la peli, el nuevo virrey del Corpus de Sang, hacia quién volver las hoces de los patriotas. Aunque una parte importante sea del pueblo de Montilla y adyacentes. Volver a la política ( mala ), mientra se olvida el goteo de cierres de empresas en Cataluña, proporcional a la cantidad de subvenciones ofertada por el ínclito Carod, virrey dadivoso donde los haya, desde el uno al otro confín, confiado en que los peces hasta las Fidji se decoren con las barras de la corona catalano (sic)aragonesa, como presumìa de forma mas modesta nuestro Pedro III ( tal vez me equivoque de rey, pero no creo que importe mucho, siempre será diferente nombre y numeración para Carod, incluso para "La Vanguardia").

Seguimos con la (mala) política que creo, nos espera, y sobre la que ya he escrito previamente. La nueva tregua de ETA, cada día más clara en los movimientos de aproximación de mediadores internacionales, jueces que se manchan sin problemas la toga con el polvo del camino, madres dependientes, hijas en el psicólogo, y alambicadas expresiones para no decir las cosas como son, que Eguiguren y Odón, siguen viendo las partes buenas de la llamada izquierda abertzale. El otoño no está tan lejos para ver los resultados, y sino tengo un poco de razón estoy dispuesto a tragarme mis palabras. La paz ( sic ) sería el bálsamo que taparía la agusanada marcha de la economía, la subida obligada de impuestos a la clase media y la sangría del desprestigio de la casta política que le toca de cuota al PSOE.

Nos queda la Iglesia católica, ahora fácil de atacar con el tema de Caja Sur, de la pederastia. Otoño será otro momentazo con la revisión de una legislación favorable a la Iglesia Católica, pero que no ha supuesto ni siquiera una cataplasma a la pérdida creciente de influencia de esa institución. Pero vende bien el anticlericalismo desde la primera matanza de curas en la primera Barcelona revolucionaria en aquel siglo convulso, que fue el XIX ( y no pudieron echarle la culpa a los charnegos como en la Semana Trágica, o las semanas más trágicas del primer trimestre de la Guerra Civil ). Laicismo sí, pero nunca como (mala) política, aquella que se lleva a cabo para tapar otras mas duras insuficiencias.

El último conejo de la chistera política será la legalización de los derivados del cannabis. Podía ser una buena política, o no, es discutible, pero no lo será en el momento en que temo se puede producir. Pero ya hablaremos de este tema otro día.

No puedo pasar por alto, el día 24 de Mayo, proclamándolo el "Día universal del ridículo", con nuestros próceres resueltos a dormitar con pinganillo traductor, en vez de hacerlo a pelo, como cada día.

2 comentarios:

Carlos Fernández Ocón dijo...

Muy bueno, Miguel Angel

Espartaco dijo...

Se deja usted la victoria de la selección en el Mundial; el estado de salud del Monarca,objeto de preocupación para una buena parte de la ciudadanía; unas dosis de demagogia en políticos de medio pelo;la campaña de la COPE y su recogida de firmas para el adelanto electoral y alguna menudencia más.

Bueno, sí, la firma de los sindicatos en la reforma laboral, que se hará sí o sí.