viernes, 11 de junio de 2010

“MILITANCIA PURA Y DURA”

Palabras de Felipe González, ante el icono incontestado de Pablo Iglesias, pixelado en la necesaria modernidad que exige el espectáculo. El duelo esperado, se queda en nada. ZP y Felipe nuevos D. Luis Mejías y D. Juan Tenorio en la Hosteria del Laurel en que se ha convertido el Parlamento, han decidido no pelearse ante las cámaras, olvidarse de las medias palabras, de las interpretaciones servidas en bandeja, de los pellizco de monja. Sonrojantes aplausos de fondo, como esas risas enlatadas de teleserie. Quedan las palabras del peor Felipe posible, “militancia pura y dura”, cierre de filas sea cual sea la decisión del “jefe”. Volvemos al dominio de las tripas sobre la razón. La ideología, así, no es diferente al proceso religioso que anima lo inquisitorial. Con razón o sin ella, el “partido” por encima de todo. Aquellos comunistas que entendieron su propia detención en los años de hierro estalinianos, “el partido sabrá porqué lo hace”. Aquellos comunistas que agacharon la cabeza, pero siguieron militando cuando Stalin firmó con Hitler su pacto. “El Partido siempre tiene la razón”. Aquellos comunistas que siguieron militando cuando la URSS aplastó la insurrección de Budapest en 1956. Howsban un hombre inteligente, sumo pontífice de la Historia desde una visión de izquierdas, siguió militando, callando, “el partido sabrá porqué lo hace... no dar bazas al enemigo”. Lean su autobiografía. Felipe escuchó a London, el de “La Confesión”, presumió de tenerlo como autor de cabecera, su Gamoneda. Veo que aprendió poco de él, de su experiencia, de su dolor, de la necesidad de autocrítica, de no volver a decir nunca mas “no sé porque lo hace, no estoy de acuerdo con él, pero el Partido está por encima de mi criterio, debo plegarme...”. Lección magistral de la deriva de lo que se dice izquierda. No necesitamos saber que es un empleado de Slim, uno de los hombres más ricos del mundo; ni que tiene una casa en “La Finca”, un piso fastuoso en la calle Velázquez, o una mansión cerca de Tánger. “Militancia pura y dura” es el legado de Felipe González en estos momentos, cuando más precisa es la crítica para recuperar la confianza de una ciudadanía a la qué, con actos como el de ayer, se fuerza a ser tan cínica como sus dirigentes. Con Barrionuevo entre los aplaudidores.

4 comentarios:

Carlos Fernández Ocón dijo...

mierda pura y dura

Espartaco dijo...

Tiene usted toda la razón. La izquierda, sin crítica, sin autocrítica, deja de ser izquierda, se convierte en otra cosa, algo parecido a una religión.

Por eso mantenemos hace tiempo que el PSOE hace tiempo que ya no es de izquierdas (en eso, como puede ver, discrepamos) y se convierte en otro partido más del sistema. Es como el PP y su ausencia de democracia (Aznar elige a dedo a Rajoy, o vota en el parlamento en contra de sus propios intereses...) Son iguales. En eso estoy de acuerdo.

La pregunta ¿UPyD no merece algo de autocrítica por parte de alguno de sus militantes? Yo, en este blog (y otros) no la he leído nunca. ¿Estamos ante el mismo concepto de "militancia pura y dura" o como dice el amigo Carlos "mierdo pura y dura"?

miguel angel de uña dijo...

Estimado Espartaco. Desde hace semanas, este blog no tiene vinculación "orgánica" con UPyD ( realmente nunca la tuvo en sentido estricto, y he vertido críticas a la forma de actuar de UPyD cuando lo he creído oportuno).

Espartaco dijo...

Bueno es saberlo porque, aunque no lo desee, lo disimula bastante bien.