jueves, 25 de marzo de 2010

EL FIASCO

Los sujetos nos probamos en las crisis. Nadie se conoce realmente hasta que se ve inmerso en una situación de crisis, de tensión extrema. Aquella verdad enunciada en la cartilla militar:"el valor se le supone", porque nunca tuvimos oportunidad de demostrarlo. También las naciones y las agrupaciones supranacionales, demuestran lo que valen en los períodos críticos. Mientras todo va bien, los ditirambos, los excesos verbales autocalificatorios son la norma. Europa, la Europa de la Comunidad Europea es buen ejemplo de ello. La necesidad de un moneda común partía del deseo de convertir a Europa en la potencia económica espejo de una USA que se había quedado sola en el dominio mundial, tras el colapso de la Unión Soviética. Una vez logrado el objetivo, a pesar de las reticencias de algunos respecto a la fiabilidad de socios dados a la mentira, de ahí el famoso y temprano acrónimo PIGS, nos quedamos en el discurso del autoelogio y en algunos casos de la hipertrofia, cuando el euro comía terreno al dólar en una clara sobrevaloración.
Ha bastado la crisis de verdad ( la del 2002 fue una broma en comparación de la actual), y ha surgido imparable el fiasco del significado "Europa". Tanta decepción como cuando fuímos incapaces de deterner el genocidio en los Balcanes, por la estrechez de miras de las "potencias" europeas. Merkel y Sarkozy como Juan Palomo, arreglando los problemas de la Europa económica, demostrando su estrechez de miras, el horizonte de tortuga que les anima. ¡Qué fiasco esta Europa tan escasamente sincera y solidaria!. Y que papelón el de la presidencia de la Europa Unida en estos seis meses. El ninguneo da la medida de lo que somos, y no creo que nadie se pueda alegrar por ello, perdido ya el papel sideral que se auguraba en el polvo cósmico de la nada. Los dioses ciegan a los orgullosos, pero lo siento en este caso.

6 comentarios:

Espartaco dijo...

Pero ¿cómo, sorprendido? ¿Acaso no es esta la Europa (del capital) que votamos solemnemente en referéndum?

Cuando algunos decíamos NO a aquella cosa (pidiendo más Europa) se nos respondió no sé que cosas. ¿Ahora lágrimas y lamentaciones? No, ahora a apechugar con las decisiones que se tomaron.

Carlos Fernández Ocón dijo...

Vale Miguel Angel.(¡Hola Espartaco!). Con todas las cagadas que queráis, sigue mereciendo la pena unirse, intentar unirse e intentar hacerlo bien. Nadie dijo que sería sencillo. Las cosas buenas a veces requieren tiempo y muchos esfuerzos. Y prefiero que se haga para unir que para separar, algo en lo que estamos usando muchos recursos y encima mal.

miguel angel de uña dijo...

Estimados contertulios. La idea de Europa, siempre reinventada desde Carlomagno, ha precisado en sus momentos creacionales de líderes fuertes ( no tiene que ver con el poder, Spack, De Gasperi...) y de pueblos comprometidos ( los europeos desgarados por la II Guerra Mundial). En este momento, no tenemos ni lo uno, ni lo otro. Líderes burócratas como Merkel, o napoleoncitos preocupados por las alzas de sus zapatos, como Sarkozy. ¡Qué decir del faro de la Moncloa!. Y unos europeos, ensimismados, hedonsitas en el peor sentido del término, que no me canso de repetir dejaron que un genocidio a tres bandas se perpretara en los Balcanes, sin mover una ceja y solo los más concienciados, cambiando el destino de vacaciones de Split a Mallorca con un mohín de fastidio. En mi opinión ese el fiasco. Ni conciencia europea, ni gobierno europeo, ni economía europea. No es solo la Europa del capital, la culpable, también, es la Europa en busca de europeos de verdad, de líderes apasinados por la idea de Europa, como verdadero matriz de la libertad y la igualdad que está en su proceso fundacional. La Europa actual, la UE ¿positiva?. Como no. En varias ocasiones ya he comentado que sin ella, ¿como podría Alemania soportar que la Koenisberg de Kant se llame Kalingrado?. Solo por eso, ya merece la pena soportar a todos lo burócratas de Bruselas y Estrasburgo juntos.

Espartaco dijo...

Hay un bonito poema de Bertolt Brech que dice: César conquistó las Galias, ¿el sólo? ¿Ni siquiera llevaba un cocinero?

ah, los líderes! Chávez es uno de ellos (un líder), Castro otro.

A mí, personalmente, no me gustan (aunque pueda identificarme con sus programas políticos o no)

Pienso que los líderes son consecuencia de los momentos históricos y no al contrario y en este momento histórico donde el captital anónimo campa a sus anchas por las esferas políticas, sociales, económicas, deportivas... no es preciso. Los burócratas, como los llama M.A. son nuestros líderes. Es un momento gris, de pensamiento único, del triunfo de lo correcto y cualquier cosa que se salga de su papel no tiene sitio en la realidad.

Grecia es hija nuestra, del liberalismo económico, de la desregulación, de la Europa del capital... de Maastrich, del Tratado de la Unión Europea, de la fallida por dos veces Constitución Europea, de Bolkestein, de todo ellos.

Insisto en mi idea. Más Europa, por eso no a ésta Europa.

miguel angel de uña dijo...

Estimado Espartaco: hay una gran diferencia entre líder y caudillo. Chávez, Castro...son modelos de caudillos, en el caso del primero de caudillito. ¿Quién será capaz de reconocer una foto de Monet, de De Gasperi, de Erhard, de Spack ?. Hombres grises, pequeños burgueses embutidos en sus trajes de tweed. Pero verdaderos líderes intelectuales y morales que pusieron la idea de Europa en el imaginario del corazón del continente. Y no hay que olvidar que comenzaron por lo económico, pero con la vista puesta en lo político, en una unifiación de las políticas nacionales para crear una superestructura basada en la razón de unos principios aprendidos con la sangre de muchos millones de muertos en las dos guerras mundiales, entendidas por estos verdaderos líderes como guerras civiles europeos. Se sonrojarían con el nivel de los políticos europeos actuales; se sentirían vergonzados de nuestro avestrucismo. Líderes morales con un objetivo claro, eso es de lo que ahora carece Europa.

Espartaco dijo...

¿Diferencia entre líder y caudillo? Será por el origen de la palabra, la primera del inglés y la segunda del latín.

Negar el liderezgo a quien tiene seguidores es negar la existencia del sol. Negar la capacidad de liderazgo a quien tiene capacidad de exaltación de las masas es negar la luna. Decir que Chávez no es líder es no reconocer a un populista en plena sintonía con su pueblo. Decir que Rajoy o Rosa Díez no son líderes es lo correcto.

Y en esa línea estamos de acuerdo, no hay altura política en Europa, pero no deja de responder, como democracia que es, al modelo de sociedad que hemos creado y por la que seguimos apostando.